La ortopedia dentofacial evalúa el crecimiento de los maxilares, la mordida y el desarrollo durante etapas en las que todavía podemos influir en ellos.
Cuando los dientes superiores muerden por dentro de los inferiores.
Cuando la arcada superior tiene poco desarrollo transversal.
Cuando existe una diferencia evidente entre el crecimiento de ambos maxilares.
Cuando los dientes permanentes parecen no tener suficiente espacio para erupcionar.
Respiración oral, hábitos de succión, posición lingual u otras funciones que pueden influir en el desarrollo.
Ver uno de estos signos no significa que tu hijo necesite tratamiento inmediato. Primero hay que entender qué está ocurriendo y en qué etapa de crecimiento se encuentra.
Con esta información decidimos si conviene intervenir ahora, vigilar el crecimiento o esperar una etapa más apropiada.
Para modificar el ancho de la arcada cuando existe una indicación.
Para determinados problemas relacionados con crecimiento y relaciones maxilares.
Para conservar o recuperar espacio durante el desarrollo dental.
Cuando necesitamos movimientos específicos durante una fase temprana.
El crecimiento dentofacial, la respiración y la función pueden estar relacionados. Si un niño presenta respiración oral, ronquido frecuente, sueño inquieto u otros síntomas respiratorios, la valoración ortopédica puede formar parte de una evaluación más amplia.
“Evaluar temprano no significa tratar temprano.”
Las tres pueden ser la decisión correcta. Una valoración oportuna te da esa claridad como padre o madre, aunque la respuesta no sea "empezar un tratamiento hoy".
Revisamos mordida, crecimiento, desarrollo y función.
Determinamos qué está ocurriendo y si realmente requiere intervención.
Decidimos si conviene tratar ahora o continuar observando.
Utilizamos la herramienta necesaria y evaluamos la respuesta durante el crecimiento.
No exactamente. La ortodoncia se enfoca principalmente en el movimiento dental y la mordida. La ortopedia dentofacial también considera el crecimiento y las relaciones de los maxilares durante etapas específicas del desarrollo.
No. El tratamiento se indica cuando existe un problema y una razón clínica para intervenir.
No existe una edad única para todos los problemas. Algunas alteraciones pueden detectarse desde la dentición mixta, mientras que otras se benefician de esperar una etapa específica de crecimiento.
No necesariamente. La expansión tiene objetivos específicos y no garantiza que un paciente no necesite ortodoncia posteriormente.
La expansión puede modificar las dimensiones maxilares y nasales en pacientes seleccionados, pero no debe presentarse como tratamiento universal para ronquido o apnea del sueño. Cuando existen síntomas respiratorios, estos deben evaluarse de forma apropiada.
Una valoración permite determinar si conviene intervenir ahora, observar el desarrollo o planificar el tratamiento para una etapa posterior.